Por Jorge Benavides • Especialista en Confort Acústico • 4 min de lectura
Muchos pacientes acuden desconcertados tras revisiones en las que el conducto auditivo luce perfectamente limpio y libre de cerumen, pero persisten con una molesta sensación de "oído tapado", chasquidos al tragar o un zumbido sordo tipo latido.
El músculo tensor del tímpano y el músculo tensor del velo del paladar (encargado de abrir la trompa de Eustaquio para equilibrar presiones) comparten inervación con los músculos de la masticación a través del nervio trigémino. Cuando apretamos los dientes por la noche o mantenemos el cuello contraído frente al ordenador, se desencadena una tensión refleja que mantiene la trompa de Eustaquio en un estado de semi-bloqueo funcional.
A través de la terapia miofascial y ejercicios somáticos específicos, es posible descomprimir estas estructuras en pocas sesiones:
Nuestra sesión de Alivio Miofascial para Descompresión Auditiva aborda de manera directa estas zonas para reabrir el espacio acústico y disolver la presión acumulada.