Inmersión acústica calibrada para reeducar la corteza auditiva y diluir zumbidos persistentes.
Cuando las células ciliadas sufren por sobreesfuerzo, el cerebro tiende a compensar la falta de señales auditivas precisas generando una actividad espontánea e hiperactiva: el pitido o zumbido en el oído.
Nuestras cabinas acústicas sumergen al participante en un espectro sonoro homogéneo (ruido rosa de caída suave a 3dB por octava mezclado con grabaciones de baja frecuencia del oleaje de la Costa Verde). Este estímulo induce un estado de relajación alfa y enseña al sistema nervioso a desviar el foco atencional del ruido interno.